sábado, 13 de diciembre de 2008

sagasi_Los saberes de mis estudiantes

Mis trabajos de competencias docentes: Los saberes de mis estudiantes:

Para conocer el uso que mis alumnos dan al internet me di a la tarea de elaborar un cuestionario el que a continuación se muestra.

Cuestionario para alumnos: ¿Qué información manejan en internet?

Hola chatit@: Tengo que cumplir con un trabajo de la especialidad, y necesito de tu cooperación, mucho te agradeceré si me respondes a las cuatro preguntas que a continuación se detallan, de antemano agradezco tu cooperación.

1. Cuando entras a internet que es lo que buscas, puedes subrayar varias opciones:
a) Música
b) Fotos
c) Video
d) Buscar información especializada (la que a ti te interesa)
e) Información de la escuela para hacer tus trabajos
f) Comprar
g) Vender
h) Chatear
i) Jugar o esparcimiento
j) Compartir información
k) Producir o crear
l) Asistencia técnica, ¿a quien?
m) Otro, ¿Cuál?

2. Si tú fueras el maestro, cómo usarías la información de internet, para hacer más divertidas, fáciles e interesantes las clases. Puedes explicar o poner ejemplo.

3. ¿Cómo llevarías a cabo esta idea?


4. ¿Qué páginas o direcciones de internet son las que visitas más?


Debido a que esta semana ya no teníamos clases regulares, sino aplicación de exámenes y entrega de calificaciones sólo pude aplicar este cuestionario a 19 alumnos el lunes 08 de diciembre. De lo cuál a continuación presento los resultados.

Como reservorio: lo utilizan principalmente para bajar información para sus tareas especialmente de google, encarta, arest y wikipedia, para bajar su música favorita, videos, fotos, etc.

Como espacio social: lo realizan para platicar a través de los chats, para compartir sus fotos a través de espacios como metroflog, Hi5, Sónico, etc. Muy pocos lo utilizan para subir información o comprar y vender artículos, y mucho menos para crear o producir, en la opción de asistencia técnica nadie subrayó.

Con esta pequeña encuesta me doy cuenta que algunos alumnos conocen lo básico del Internet, y hay quienes no saben ni abrir una cuenta de correo electrónico, una minoría, dominan varios de los recursos que se ofrecen en internet, pero creo que con esto basta, para propiciar en los alumnos la ayuda para que los que saben enseñen a los que no tienen esos recursos.

Para dar contestación a la pregunta dos, ¿Cuál es la estrategia que construiríamos con ellos para aprovechar esos saberes en la actividad en el aula? Y a la pregunta tres ¿Quiénes van a enseñar a quienes, que les van a enseñar? Precisamente detectar los alumnos que tienen este dominio y propiciar que involucren y enseñen a los que no saben, aprovechar la sencillez y voluntad para que una como maestra pueda aprender de ellos. Dicen por ahí que el que enseña aprende dos veces, así que yo estaré más que dispuesta a mostrarles lo poco que se, pero sobre todo a saber usar la información, este problema yo lo tengo muy detectado y es con lo que semestre a semestre me enfrento.

Pregunta cuatro: ¿Dónde lo harán? En la escuela existen 5 computadoras conectadas al Internet en la biblioteca, es muy poco, pero en el trabajo de Academia que realizamos los docentes, estamos solicitando la conexión de más computadoras para empezar a trabajar creando los blogs, además hay varios de mis compañeros docentes que ya entraron a la especialidad como tercera generación y poco a poco se están contagiando con lo que uno está haciendo, por lo tanto esto tiene que ir creciendo para bien de todos.
Sandra Luz <><

sagasi_Mi confrontacion con la docencia

Mi confrontación con la docencia

Entre la docencia y mi profesión:

Estoy convencida que elegir la profesión y a la pareja con la que quieres compartir el resto de tu vida, es algo tan importante y delicado que si te equivocas provoca infelicidad no sólo a tu persona, sino a todos los que te rodean, con este pensamiento a la hora de decidir que carrera estudiar lo hice de una manera cautelosa para ello, realicé una lista de pros y contras, y hasta de las oportunidades para entrar a las carreras que me atraían y posteriormente conseguir trabajo.

Del turismo me atrae visitar lugares para conocer su historia, sus bellezas naturales como culturales, su gente y el folklore, desde pequeña he soñado con conocer mi república mexicana llena de contrastes, grandes capitales, pueblos que parecen insignificantes y como decía un tío mío, “en relación a las mujeres y los pueblos no los hay feos, ni feas, algo tienen que tener: su plaza, su kiosco, su comida, algo”. La realidad a veces desencanta los sueños, no del todo, pero al empezar a trabajar en el hotel Hyatt Regency en 1983, recién abría sus puertas y yo estaba por terminar la facultad, trabajé casi dos años como cajera departamental donde pude “vivir” la desarticulación entre la escuela y el área laboral, hay cosas básicas que te enseñan los profes, y con el tiempo se va uno adaptando, sin embargo el hotel se me hacía frío, hueco, vacío, yo realmente no quería hacer una carrera ahí, fue entonces que vino mi conflicto: ¿Acaso esto es Turismo?, ahora mi tarea, era encontrarle un sentido a la profesión que tanto amaba.

Gracias a Dios, después de haber renunciado al hotel, tuve otros trabajos, pero la gran oportunidad se presentó cuando me ofrecieron dar clases de Turismo en Zacatecas, ahí empezó mi verdadera aventura. Sabía que no iba a ganar mucho, pero me entusiasmó la idea de explotar mi profesión y enfocarla a la educación. Recuerdo que las primeras clases sentía huecos y retortijones en el estómago, pero poco a poco me fui acoplando a “mi nueva vida”.

Toda la ansiedad, y el nerviosismo empezaron a disiparse y poco a poco empecé a dominar la práctica docente, “prueba y error” ¿Quién no ha recurrido a esto? Ya lo hemos leído varios en el ensayo del maestro José M. Esteve. Cuando algo te funciona colega no lo dejes, pero si incurriste en errores trata de evitarlos a toda costa. A todos nos gustaba ir al taller de Turismo, pues preparábamos variedad de platillos y bebidas y luego tratábamos de ambientar el tipo de servicio que nos marcaba el programa, por ejemplo: servicio “ruso”, “francés”, “buffet”, entre otros, tenían mucha imaginación y vivíamos las representaciones, y cómo no, al final nos las comíamos. Gran parte de mis alumnos tenían trabajos en restaurantes y hoteles, así que era una retroalimentación lo que hacíamos y en muchas ocasiones ellos me decían cómo hacer tal o cual cosa, yo me dejaba y me hacía como otra alumna o compañera. Empecé a sentir orgullo por mi profesión y me identificaba con mis alumnos.

Sin embargo actualmente tengo que reconocer que el grueso de mis alumnos de bachillerato están actualmente enfrentando problemas muy serios, mi escuela registra altos índices de deserción, de reprobación, de embarazos no deseados, de familias desintegradas de chavos con problemas de adicción, de jóvenes que no saben lo que quieren, cuando uno como maestro les quiere llegar no encuentro el cómo ¿Cómo hablar su mismo lenguaje? ¿Si pudiera adivinar sus pensamientos?

Con todo esto, aún así vale la pena seguir intentando, vale la pena colocar el grano de arena ¿no lo creen así compañeros maestros?

Sandra Galván <><
“Mi aventura de ser docente”

Maravillosa profesión es creer que enseñamos, cuando el que enseña aprende más que al que cree enseñar.

En este abril cumplí 20 años de impartir asignaturas del área de Turismo, tengo la profesión de Lic. en Turismo, al principio la inexperiencia la tenía que suplir con la preparación constante de prácticamente cada clase que daba, es imponente pararse ante un grupo de jóvenes para dirigirlos hacia el objetivo de hacer suyos los conocimientos, era clásico que casi invertía dos horas de preparación por una de clase frente a grupo, por aquel entonces empecé dando 42 clases de 50 minutos cada una por semana, así que mi tiempo era completo para poder dar lo mejor de mi. Debo reconocer que los alumnos de entonces eran más dóciles, agradecidos, respetuosos y calmados, así que fueron tiempos de aprender casi a la par de ellos.

Poco a poco, va tomando uno experiencia y se van acomodando las cosas, era muy importante para mi registrar la información, así que casi no salía de la biblioteca y llevaba mis apuntes de cada asignatura: Teoría General del Turismo, Producción de Alimentos y Bebidas, Hospedaje, Cultura Turística, en fin, al estar en la Academia de Turismo y haber tanta necesidad de cubrir las materias por la falta de personal docente en el plantel de Zacatecas donde empecé a trabajar y donde duré 13 años, casi recorrí con los alumnos todas las materias. Es importante resaltar que muchas de estas clases combinan la teoría con la práctica y por lo tanto se tenía que llevar un taller, en este caso el de Alimentos y Bebidas que aunque casi no estaba equipado de alguna manera salíamos adelante con la preparación de recetas de comidas y bebidas.

Como docente tuve la oportunidad de intercambiar experiencias con colegas de turismo de otros lugares de la república mexicana, en 1997 tomé un periodo sabático de un año donde me preparé en las áreas de Agencia de Viajes y en el aeropuerto internacional de Guadalajara.

En febrero del 2000, por motivos personales solicité mi cambio al CBtis 246, de Zapopan Jalisco, una escuela mucho más grande con dos turnos y me acomodé en el turno vespertino, aunque cuando hay necesidad también imparto clases en la mañana como ocurrió el semestre pasado. En este plantel he podido cosechar parte de lo que había sembrado y mi experiencia me fue muy útil para atender a las necesidades de estos alumnos: más desenvueltos, más exigentes, más citadinos. Otro recurso fue la constante actualización que la DGETI nos solicitaba a los profesores, tiempo para hacer estadías en hoteles y continuar preparándonos con la llegada del EBC: Educación Basada en Normas de Competencia, ligar esto con la Reforma Educativa que propicia a los maestros a enseñar con los fundamentos del Constructivismo. En medio de todas estas tendencias de propuestas educativas, me animé a estudiar la maestría en Investigación Educativa en Cips, (2003- 2005) de la cual aprendí mucho, sobre todo a ser un poco más analítica.

Sin embargo cada semestre que transcurre, me percibo más alejada de mis alumnos, considero que parte del problema es la rapidez con que la tecnología va evolucionando y quienes lo resienten más son los jóvenes, por ejemplo yo me pongo en su lugar, ya que uno como maestro trata con alumnos de la misma edad, entre 15 y 20 años, pero ellos se relacionan con una profesora que cada día es más grande de edad, y más intolerante y vulnerable, es decir yo empecé dando clases a los 27 años, ahora tengo 48, los acabo de cumplir en junio, ¿Qué quiere decir esto? Que antes era más compatible con mis alumnos, tenía casi los mismos gustos que ellos y mi brecha generacional no era tanta, se leía más en libros escritos que en medios electrónicos, nos comunicábamos más persona a persona que por los teléfonos, el teléfono era el medio para fijar el lugar y la cita para charlar, se hacía más esfuerzo para poner atención en clases, ahora es difícil lograrla por 10 minutos y eso ya es todo un triunfo.

No cabe duda que para maestros como yo es todo un reto alcanzar los avances tecnológicos para aplicarlos en la práctica docente, esta es una de las principales razones por las que estoy aquí, mi expectativa es empaparme más en estos recursos que hay que aprovechar. Para muestra un botón, ya pude “crear” un blog, ¿no es fabuloso?